Lidl posa a la venda un robot que talla la gespa

Lidl posa a la venda un robot que talla la gespa

Lidl fa un pas més enllà pel que fa a tecnologia es refereix, i així ho torna a demostrar amb un robot que és capaç de tallar la gespa. És una compra perfecta per a aquelles persones que tinguin un pati o jardí a casa seva, i vulguin tenir sempre la gespa en perfectes condicions, ja que amb aquest robot t'asseguraràs que està en un estat òptim. Pots controlar còmodament el mode de tall, els temps de treball, l'inici manual i molt més, gràcies a l'aplicació Parkside, amb la qual et podràs connectar des del teu mòbil via Bluetooth o Wifi. És adequat per a una superfície de gespa de fins a 1000 metres quadrats , una autèntica barbaritat, i compta amb motors sense escombretes, que dona una vida útil especialment llarga, gràcies a un menor desgast. Té tres modes d'àrea ajustables: perímetre complet, i fins a cinc zones secundàries definides o de tall puntual. Disposa de dos temps de treball programables individualment per a cada dia de la setmana, i una cura de la gespa controlada pel clima, amb retorn automàtic a l'estació de càrrega gràcies al sensor de pluja que té integrat. Robot tallagespàs de Lidl Compta amb pantalla LC integrada per a control i configuració, i control fins i tot sense aplicació, protecció amb codi PIN contra engegada no desitjada o robatori, galga central per ajustar l'alçada de tall, sistema de tres ganivets reversibles amb fil en ambdós costats, botó de parada gran per a una detenció immediata, potent tracció posterior per a terrenys amb pendent o sensor d'obstacles i d'inclinació. Sense descuidar el sensor d'elevació, estació de càrrega amb indicador d'estat en tres nivells i una potent bateria de liti . El temps de càrrega és d'aproximadament una hora, i la seva autonomia és de 70 minuts. Compta-la des d'ara mateix a Lidl , per 299,99 euros.

"Si heredas un patrimonio de 500.000 euros, en Andalucía, Galicia o Cantabria no pagarías ningún impuesto. En Cataluña tendrías que abonar 30.000 euros y en Madrid 1.500"

"Si heredas un patrimonio de 500.000 euros, en Andalucía, Galicia o Cantabria no pagarías ningún impuesto. En Cataluña tendrías que abonar 30.000 euros y en Madrid 1.500"

El Gobierno ha puesto sobre la mesa la posibilidad de reformar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha abierto la puerta a fijar "un mínimo de imposición" para evitar que las comunidades autónomas apliquen bonificaciones que, en la práctica, eliminan el pago del tributo. La intención, según la ministra, es frenar los "vaciamientos fiscales" y la "competencia desleal" entre territorios, una discusión que ha cobrado fuerza en medio de las negociaciones sobre la financiación singular para Cataluña. El debate ha sido analizado por Pilar García Muñiz en 'La Tarde' de COPE, junto a Victoria Ballesteros, periodista económica de COPE. Este impuesto es conocido por ser uno de los más desiguales de España, ya que su gestión depende de las comunidades autónomas. Según ha explicado Ballesteros, se trata de un tributo progresivo que parte de un tipo del 7% y puede llegar hasta el 34%, sobre el que luego cada región aplica sus propias reducciones y bonificaciones. Estas varían en función del parentesco (no es lo mismo heredar de un padre que de un tío), la edad del heredero o el tipo de bien heredado, lo que provoca que "dependa más del código postal, en algunos casos, que de la cantidad que heredamos". Las diferencias entre territorios son abismales. En 'La Tarde' hemos calculado un caso práctico para una herencia de 500.000 euros entre padres e hijos, incluyendo una vivienda y ahorros de toda una vida. Con esta cantidad, en comunidades como Andalucía, Galicia o Cantabria, el heredero no pagaría nada. En el extremo opuesto se encuentra Asturias, la región más gravosa, donde la factura fiscal ascendería a 60.000 euros. En una posición intermedia, en Cataluña se abonarían 30.000 euros, mientras que en Madrid la cuota sería de 1.500 euros. El plan del Ejecutivo pasa por establecer un suelo fiscal que impida a las comunidades bonificar el impuesto casi en su totalidad. Esta medida ha sido criticada por expertos como Luis Garvía, director del máster en riesgos financieros de Comillas, quien advierte que se trata de una "doble o triple imposición, es algo muy difícil de justificar". Según Garvía, "gravar de nuevo un patrimonio ya fiscalizado, lo que hace es distorsionar el ahorro, la inversión y la transmisión intergeneracional de valor". Además, varias comunidades ya han advertido que recurrirán la medida si invade sus competencias. Uno de los grandes problemas derivados de este impuesto es la imposibilidad de muchos herederos para hacer frente a su pago, que debe realizarse antes de disponer de los bienes. Aunque existen opciones como liquidar el pago con un seguro de vida o solicitar un aplazamiento, en muchos casos no es suficiente. Si el heredero no puede abonar la cantidad exigida, el bien "se lo queda la comunidad autónoma", ha señalado Ballesteros. Esta situación provoca que cada año se rechacen unas 50.000 herencias en España. Las comunidades con el impuesto más alto, como Asturias, Cataluña y Andalucía, encabezan el número de renuncias. En Asturias, concretamente, "una de cada cuatro herencias se rechaza". Aunque parte de estas renuncias se deben a que las herencias conllevan más deudas que beneficios, los notarios confirman la correlación entre las regiones que más gravan y el volumen de rechazos. Como alternativa, las donaciones en vida se han disparado casi un 70% en los últimos siete años. Es el caso de Sonia, una joven de 34 años con un sueldo de 1.500 euros, cuyos padres le donaron una vivienda al ver sus dificultades para emanciparse. Sin embargo, esta opción no está exenta de costes. Como explicaba, la decisión fue "bastante costosa" y la tomaron porque "para qué íbamos a esperar algo que en el día de mañana igualmente, pues iba a ser mío".

"Si heredas un patrimonio de 500.000 euros, en Andalucía, Galicia o Cantabria no pagarías ningún impuesto. En Cataluña tendrías que abonar 30.000 euros y en Madrid 1.500"

"Si heredas un patrimonio de 500.000 euros, en Andalucía, Galicia o Cantabria no pagarías ningún impuesto. En Cataluña tendrías que abonar 30.000 euros y en Madrid 1.500"

El Gobierno ha puesto sobre la mesa la posibilidad de reformar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha abierto la puerta a fijar "un mínimo de imposición" para evitar que las comunidades autónomas apliquen bonificaciones que, en la práctica, eliminan el pago del tributo. La intención, según la ministra, es frenar los "vaciamientos fiscales" y la "competencia desleal" entre territorios, una discusión que ha cobrado fuerza en medio de las negociaciones sobre la financiación singular para Cataluña. El debate ha sido analizado por Pilar García Muñiz en 'La Tarde' de COPE, junto a Victoria Ballesteros, periodista económica de COPE. Este impuesto es conocido por ser uno de los más desiguales de España, ya que su gestión depende de las comunidades autónomas. Según ha explicado Ballesteros, se trata de un tributo progresivo que parte de un tipo del 7% y puede llegar hasta el 34%, sobre el que luego cada región aplica sus propias reducciones y bonificaciones. Estas varían en función del parentesco (no es lo mismo heredar de un padre que de un tío), la edad del heredero o el tipo de bien heredado, lo que provoca que "dependa más del código postal, en algunos casos, que de la cantidad que heredamos". Las diferencias entre territorios son abismales. En 'La Tarde' hemos calculado un caso práctico para una herencia de 500.000 euros entre padres e hijos, incluyendo una vivienda y ahorros de toda una vida. Con esta cantidad, en comunidades como Andalucía, Galicia o Cantabria, el heredero no pagaría nada. En el extremo opuesto se encuentra Asturias, la región más gravosa, donde la factura fiscal ascendería a 60.000 euros. En una posición intermedia, en Cataluña se abonarían 30.000 euros, mientras que en Madrid la cuota sería de 1.500 euros. El plan del Ejecutivo pasa por establecer un suelo fiscal que impida a las comunidades bonificar el impuesto casi en su totalidad. Esta medida ha sido criticada por expertos como Luis Garvía, director del máster en riesgos financieros de Comillas, quien advierte que se trata de una "doble o triple imposición, es algo muy difícil de justificar". Según Garvía, "gravar de nuevo un patrimonio ya fiscalizado, lo que hace es distorsionar el ahorro, la inversión y la transmisión intergeneracional de valor". Además, varias comunidades ya han advertido que recurrirán la medida si invade sus competencias. Uno de los grandes problemas derivados de este impuesto es la imposibilidad de muchos herederos para hacer frente a su pago, que debe realizarse antes de disponer de los bienes. Aunque existen opciones como liquidar el pago con un seguro de vida o solicitar un aplazamiento, en muchos casos no es suficiente. Si el heredero no puede abonar la cantidad exigida, el bien "se lo queda la comunidad autónoma", ha señalado Ballesteros. Esta situación provoca que cada año se rechacen unas 50.000 herencias en España. Las comunidades con el impuesto más alto, como Asturias, Cataluña y Andalucía, encabezan el número de renuncias. En Asturias, concretamente, "una de cada cuatro herencias se rechaza". Aunque parte de estas renuncias se deben a que las herencias conllevan más deudas que beneficios, los notarios confirman la correlación entre las regiones que más gravan y el volumen de rechazos. Como alternativa, las donaciones en vida se han disparado casi un 70% en los últimos siete años. Es el caso de Sonia, una joven de 34 años con un sueldo de 1.500 euros, cuyos padres le donaron una vivienda al ver sus dificultades para emanciparse. Sin embargo, esta opción no está exenta de costes. Como explicaba, la decisión fue "bastante costosa" y la tomaron porque "para qué íbamos a esperar algo que en el día de mañana igualmente, pues iba a ser mío".

Alegría tacha de "error" las críticas de Óscar López a Lambán por no hacer oposición al PP y reconoce que el resultado en Aragón "no fue bueno"

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¿Qué ha dicho?: "El resultado de las elecciones del 8F no fue bueno para el PSOE y debemos mejorar para recuperar la confianza de los aragoneses. Señalar a unos u otros como responsables de los resultados no solo es un error, sino que no nos conduce en la buena dirección", ha escrito Alegría en su cuenta de X.