Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

La publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos sobre la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein ha vuelto a sacudir los cimientos de la monarquía británica. Las nuevas revelaciones, que incluyen imágenes y correos electrónicos inéditos, han reactivado el escrutinio sobre el despojado Andrés Mountbatten-Windsor y han obligado, por primera vez, a varios miembros de la familia real a pronunciarse públicamente.

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

La publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos sobre la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein ha vuelto a sacudir los cimientos de la monarquía británica. Las nuevas revelaciones, que incluyen imágenes y correos electrónicos inéditos, han reactivado el escrutinio sobre el despojado Andrés Mountbatten-Windsor y han obligado, por primera vez, a varios miembros de la familia real a pronunciarse públicamente.

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

La publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos sobre la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein ha vuelto a sacudir los cimientos de la monarquía británica. Las nuevas revelaciones, que incluyen imágenes y correos electrónicos inéditos, han reactivado el escrutinio sobre el despojado Andrés Mountbatten-Windsor y han obligado, por primera vez, a varios miembros de la familia real a pronunciarse públicamente.

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

La publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos sobre la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein ha vuelto a sacudir los cimientos de la monarquía británica. Las nuevas revelaciones, que incluyen imágenes y correos electrónicos inéditos, han reactivado el escrutinio sobre el despojado Andrés Mountbatten-Windsor y han obligado, por primera vez, a varios miembros de la familia real a pronunciarse públicamente.

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

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La publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos sobre la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein ha vuelto a sacudir los cimientos de la monarquía británica. Las nuevas revelaciones, que incluyen imágenes y correos electrónicos inéditos, han reactivado el escrutinio sobre el despojado Andrés Mountbatten-Windsor y han obligado, por primera vez, a varios miembros de la familia real a pronunciarse públicamente.

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, rompen su silencio tras las revelaciones de Epstein y el expríncipe Andrés: "Están profundamente preocupados"

La publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos sobre la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein ha vuelto a sacudir los cimientos de la monarquía británica. Las nuevas revelaciones, que incluyen imágenes y correos electrónicos inéditos, han reactivado el escrutinio sobre el despojado Andrés Mountbatten-Windsor y han obligado, por primera vez, a varios miembros de la familia real a pronunciarse públicamente.

"El fracaso está en todas las biografías y en el caso de las elecciones es más difícil; hay que saber distinguir cuándo se ha perdido y demasiadas personas intentan disimular quién ha sido derrotado"

"El fracaso está en todas las biografías y en el caso de las elecciones es más difícil; hay que saber distinguir cuándo se ha perdido y demasiadas personas intentan disimular quién ha sido derrotado"

En la mañana de resaca electoral que vive el país, el programa Herrera en COPE ha abierto su ‘Laboratorio de ideas’ para reflexionar sobre un concepto cada vez más complejo: saber perder. El filósofo Diego Garrocho, en su sección semanal con Jorge Bustos, ha desgranado por qué esta capacidad no es solo una virtud, sino una necesidad psicológica en la vida. Para Garrocho, la derrota es una certeza universal. “Es posible que en la vida de alguien nunca haya una victoria, pero lo que es imposible es no caer derrotado alguna vez”, ha afirmado, subrayando que “el fracaso está en todas las biografías”. En el ámbito político, esta realidad se vuelve más compleja, ya que a menudo cuesta determinar quién ha perdido realmente, como ilustra el reciente escenario en Aragón, donde “el PP y el PSOE, primero y segundo, tienen motivos para el desaliento, y paradójicamente, el tercero y cuarto, VOX y la chunta, están especialmente contentos”. Una de las mayores dificultades, según el filósofo, es la gestión de las expectativas. La frontera entre el éxito y el fracaso es subjetiva y los partidos políticos son “hábiles a la hora de administrar esas expectativas”, llegando a filtrar encuestas retocadas para movilizar a su electorado. El equilibrio es delicado: “Si lanzas un mensaje demasiado optimista, pues es muy fácil después frustrar esas expectativas, pero si, por el contrario, eres demasiado negativo, puedes desmovilizar a los tuyos”. Garrocho ha diferenciado la derrota en la esfera pública y en la privada. Mientras que un político representa a un colectivo y “tiene que dar razón pública de esa derrota”, en el ámbito personal nos relacionamos con la frustración de otra manera. Vivimos, según él, en una época marcada por las redes sociales donde “hacemos una enorme publicidad de los éxitos”, ya sea un libro o una oposición. Sin embargo, esta cultura de la exposición contrasta con el “pudor con respecto a los fracasos”. Los momentos donde no se alcanzan los objetivos suelen ocultarse. La excepción, ha apuntado el filósofo, se encuentra en el ámbito corporativo, donde algunos gurús han puesto de moda explicar sus fracasos, aunque de una forma que él considera “algo falsa”. Estos gurús, ha explicado, relatan sus tropiezos como una “transición hacia el éxito”, buscando así obtener “la dignidad del perdedor, pero luego también, digamos, el aura de héroe del del ganador”. Es lo que ha calificado como la búsqueda del “prestigio del fracaso” con un afán de lucro. Pero no solo es importante saber perder; también lo es saber ganar. Garrocho ha lamentado que se hable poco de “la elegancia en la victoria”, criticando a quienes, al ganar, “de pronto se invisten de euforia y de soberbia”. Como contraejemplo, ha elogiado la actitud de los entrenadores de fútbol “muy templados” que “ni en la victoria ni en la derrota pierden los nervios”. En este punto, Jorge Bustos ha recordado la “sensación intensa de vergüenza ajena” que sintió con la celebración de Cristiano Ronaldo al ganar el Balón de Oro, un grito que Garrocho ha calificado de “un horror”. El filósofo ha añadido que ese gesto se convirtió en una moda perjudicial entre los jóvenes, una “destrucción pedagógica masiva”. Finalmente, Diego Garrocho ha querido reivindicar una victoria “prudente, llena de gratitud y de humildad”. Ha concluido con una reflexión sobre la importancia de minimizar el mérito personal al ganar, recordando que, si uno es honesto consigo mismo, debe reconocer que “todo lo que tenemos nos ha sido dado”.

"El fracaso está en todas las biografías y en el caso de las elecciones es más difícil; hay que saber distinguir cuándo se ha perdido y demasiadas personas intentan disimular quién ha sido derrotado"

"El fracaso está en todas las biografías y en el caso de las elecciones es más difícil; hay que saber distinguir cuándo se ha perdido y demasiadas personas intentan disimular quién ha sido derrotado"

En la mañana de resaca electoral que vive el país, el programa Herrera en COPE ha abierto su ‘Laboratorio de ideas’ para reflexionar sobre un concepto cada vez más complejo: saber perder. El filósofo Diego Garrocho, en su sección semanal con Jorge Bustos, ha desgranado por qué esta capacidad no es solo una virtud, sino una necesidad psicológica en la vida. Para Garrocho, la derrota es una certeza universal. “Es posible que en la vida de alguien nunca haya una victoria, pero lo que es imposible es no caer derrotado alguna vez”, ha afirmado, subrayando que “el fracaso está en todas las biografías”. En el ámbito político, esta realidad se vuelve más compleja, ya que a menudo cuesta determinar quién ha perdido realmente, como ilustra el reciente escenario en Aragón, donde “el PP y el PSOE, primero y segundo, tienen motivos para el desaliento, y paradójicamente, el tercero y cuarto, VOX y la chunta, están especialmente contentos”. Una de las mayores dificultades, según el filósofo, es la gestión de las expectativas. La frontera entre el éxito y el fracaso es subjetiva y los partidos políticos son “hábiles a la hora de administrar esas expectativas”, llegando a filtrar encuestas retocadas para movilizar a su electorado. El equilibrio es delicado: “Si lanzas un mensaje demasiado optimista, pues es muy fácil después frustrar esas expectativas, pero si, por el contrario, eres demasiado negativo, puedes desmovilizar a los tuyos”. Garrocho ha diferenciado la derrota en la esfera pública y en la privada. Mientras que un político representa a un colectivo y “tiene que dar razón pública de esa derrota”, en el ámbito personal nos relacionamos con la frustración de otra manera. Vivimos, según él, en una época marcada por las redes sociales donde “hacemos una enorme publicidad de los éxitos”, ya sea un libro o una oposición. Sin embargo, esta cultura de la exposición contrasta con el “pudor con respecto a los fracasos”. Los momentos donde no se alcanzan los objetivos suelen ocultarse. La excepción, ha apuntado el filósofo, se encuentra en el ámbito corporativo, donde algunos gurús han puesto de moda explicar sus fracasos, aunque de una forma que él considera “algo falsa”. Estos gurús, ha explicado, relatan sus tropiezos como una “transición hacia el éxito”, buscando así obtener “la dignidad del perdedor, pero luego también, digamos, el aura de héroe del del ganador”. Es lo que ha calificado como la búsqueda del “prestigio del fracaso” con un afán de lucro. Pero no solo es importante saber perder; también lo es saber ganar. Garrocho ha lamentado que se hable poco de “la elegancia en la victoria”, criticando a quienes, al ganar, “de pronto se invisten de euforia y de soberbia”. Como contraejemplo, ha elogiado la actitud de los entrenadores de fútbol “muy templados” que “ni en la victoria ni en la derrota pierden los nervios”. En este punto, Jorge Bustos ha recordado la “sensación intensa de vergüenza ajena” que sintió con la celebración de Cristiano Ronaldo al ganar el Balón de Oro, un grito que Garrocho ha calificado de “un horror”. El filósofo ha añadido que ese gesto se convirtió en una moda perjudicial entre los jóvenes, una “destrucción pedagógica masiva”. Finalmente, Diego Garrocho ha querido reivindicar una victoria “prudente, llena de gratitud y de humildad”. Ha concluido con una reflexión sobre la importancia de minimizar el mérito personal al ganar, recordando que, si uno es honesto consigo mismo, debe reconocer que “todo lo que tenemos nos ha sido dado”.

La radio universitaria se reinventa: los estudiantes de Loyola que ya dirigen su futuro profesional

La radio universitaria se reinventa: los estudiantes de Loyola que ya dirigen su futuro profesional

Las aulas de la Universidad Loyola se han convertido en un hervidero de creatividad donde los estudiantes ya no esperan a graduarse para dar sus primeros pasos profesionales. Alumnos como Joaquín Altolaguirre y Lorenzo Estepa, del Grado en Publicidad, han creado su propio podcast, 'Puerta 0', dedicado a la actualidad del Córdoba C.F. Por su parte, Anne Irigoyen y Ángela Galán, compañeras del mismo grado, conducen 'Con Dos Acentos', un espacio donde abordan la vida universitaria y los desafíos de la veintena. Para estos jóvenes, la iniciativa va más allá de un simple trabajo académico; es una inmersión directa en el mundo profesional. "Aprendemos a desenvolvernos en situaciones con un micrófono delante, con algo que pueda estar en directo o no", explica Joaquín. Es una forma de vivir "el mundo laboral" desde la universidad, como añade Lorenzo, haciendo "nuestros primeros pinitos" y empezando a forjar un nombre en sus respectivos sectores. Esta experiencia les enseña a gestionar imprevistos y a desarrollar habilidades comunicativas clave. Anne Irigoyen destaca el valor de enfrentarse a situaciones donde "no tenerlo todo bajo control", algo que considera fundamental. En la misma línea, Ángela Galán señala la importancia de adquirir la capacidad de guiar una conversación: "también tienes que aprender a llevar a ese entrevistado". El proyecto es posible gracias a las instalaciones que ofrece la universidad. Los estudiantes disponen de un estudio de radio completamente equipado que, según Lorenzo Estepa, tiene una "diferencia muy mínima" con los estudios profesionales que ha podido visitar en Córdoba. "El estudio de radio cumple todos los requisitos, todas las necesidades básicas, y la verdad que estamos supercontentos con él", afirma. Para los alumnos, tener acceso a este tipo de recursos es un privilegio que les permite materializar sus ideas. Anne Irigoyen lo resume con claridad: "Es un lujo poder contar con espacios como este, poder decir que tenemos un proyecto en mente y que digan, pues mira, tienes aquí un espacio en el que puedes llevar a cabo este proyecto sin problema". Aunque no forme parte de una asignatura específica, la universidad les cede el espacio para "desarrollar nuestra creatividad", como apunta Ángela. Esta experiencia práctica no solo enriquece su formación, sino que también refuerza su currículum. "De cara a buscar un trabajo, que en el currículum aparezca que te hayas movido y que hayas tenido esas ganas de hacer algo, yo creo que siempre la empresa lo va a ver con buenos ojos", reflexiona Joaquín. Es una preparación para "la jungla que tenemos fuera", la prueba más real de lo que les espera en el mundo exterior. Cuando se les pregunta qué han aprendido que no esté en los libros, Anne lo tiene claro: "Lo fundamental es tener ganas, hacer contactos también, moverte, tener ganas de hacer cosas. Eso no viene en un manual". Esta proactividad es el consejo unánime para quienes estén pensando en seguir sus pasos. Ángela recomienda a los futuros alumnos que "vengan con iniciativa, porque en Loyola tenemos la oportunidad de que nos abren muchas puertas y apoyan muchísimos proyectos". Joaquín Altolaguirre recuerda que la oferta formativa es amplia, incluyendo grados como Periodismo o Comunicación Audiovisual, que también se benefician de estos espacios. Por su parte, Lorenzo Estepa concluye que la oportunidad es "brutal", tanto por los profesionales que les acompañan como por las opciones disponibles. Para estos cuatro estudiantes, la universidad es ya el primer capítulo de su carrera profesional.